ÁMAME
Acaríciame, ámame entre sueños,
poséeme en la tierra franca de Morfeo,
florido de libertad, dónde no hay cadenas.
Déjate envolver por el múltiple deseo.
No pasemos la sutil frontera,
que despertará mi conciencia,
y tal vez una madre castradora
o un clérigo gritando pecado,
controle dejando frígidas mi ganas.
Ámame sin despertar a los custodios
de una dudosa moralidad,
no vaya a ser que arresten
a mi inocente e impúdico placer.
Apareémonos en un mismo sueño,
saboreémos la manzana del pecado
en la íntima soledad de lo prohibido,
y que la pasión nos envuelva con sus llamas
disparándonos más allá del mundo terrenal;
prendidos de la cola de un cometa,
surquemos el firmamento impoluto,
unidos nuestro cuerpos desnudos
en la danza primitiva y universal del amor
descifremos el enigma del origen,
mientras un coro de ángeles deleita los oídos
festejando el amor por el amor,
y la lluvia fresca del paraíso
lava definitivamente la culpa heredada,
bendiciendo mi condición de mujer.
poséeme en la tierra franca de Morfeo,
florido de libertad, dónde no hay cadenas.
Déjate envolver por el múltiple deseo.
No pasemos la sutil frontera,
que despertará mi conciencia,
y tal vez una madre castradora
o un clérigo gritando pecado,
controle dejando frígidas mi ganas.
Ámame sin despertar a los custodios
de una dudosa moralidad,
no vaya a ser que arresten
a mi inocente e impúdico placer.
Apareémonos en un mismo sueño,
saboreémos la manzana del pecado
en la íntima soledad de lo prohibido,
y que la pasión nos envuelva con sus llamas
disparándonos más allá del mundo terrenal;
prendidos de la cola de un cometa,
surquemos el firmamento impoluto,
unidos nuestro cuerpos desnudos
en la danza primitiva y universal del amor
descifremos el enigma del origen,
mientras un coro de ángeles deleita los oídos
festejando el amor por el amor,
y la lluvia fresca del paraíso
lava definitivamente la culpa heredada,
bendiciendo mi condición de mujer.
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