Muero cada día un poco y vuelvo a renacer; me dijeron que soy río que se transforma en manantiales permanentes nunca iguales.
Fenezco y retoño constante en la dialéctica existencial de la vida y el espíritu; emerjo translúcida, sacudida de guijarros carboníferos que pugnan adherirse al parto de las conquistas de mis batallas de fertilidad.
Soy y no dejo de ser, aunque no la misma; igual, pero diferente.
PALOMA TORCAZA (Chile)

No hay comentarios:
Publicar un comentario