miércoles, 29 de agosto de 2012























¿Y si probamos burlar el tiempo?  Es probable que retrocedamos a los días en que creíamos en los te quiero de esos amores fallidos.
¿Qué tal si cambiamos las horas del reloj y lo reconstruimos a la manera nuestra, empezando al revés, cuando ya pintamos canas? Posiblemente la experiencia de los errores nos rejuvenezcan y nos olvidemos de que la fe no es amiga de los desencantados.
¿Y si numeramos las horas al revés? ¿Tú crees que se pueda regresar al corazón henchido de emociones para mirarnos a los ojos y reconocer que no hay otra oportunidad?
¿Qué tal si quitamos el reloj y medimos las estaciones de los segundos en cada huella de nuestra piel en las caricias que imaginamos serían sólo para el que nos ama?
¡Intentemos seducir la razón de las decepciones para penetrar esos inconquistables espacios de la locura del querer-te-me! ¡Yo invito!

PALOMA TORCAZA (Chile)

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